
Nacida en La Habana, Cuba, ya tenía una curiosidad natural por las cosas extraordinarias. Como hija única pasaba mucho tiempo conmigo misma, a pesar de haber crecido en una Comunidad, en la que todos se conocían y tenían un trato muy cercano y familiar.
Durante esa etapa de mi niñez dejaba mi mente divagar y conectar con lo intangible que me rodeaba y que para mí formaba parte de mi realidad. Ese tiempo fue colmado de mucha libertad, auto realización, experimentar, en otras palabras, SER.
A los nueve años, mi vida cambio, lo cual me dio la oportunidad de conocer otros mundos y viajar a otros países.
Entre ellos vivimos un tiempo en Miami, Florida, USA, donde aprendí inglés y por primera vez fui confrontada con otra cultura y con un ritual de escribir diarios, con lo cual me fasciné y descubrí mi talento y deleite por la palabra escrita.
Pero no fue hasta que la pequeña familia se trasladó Suiza, donde aprendí alemán, francés y sobre todo aprendí a tomar las riendas y hacerse responsable por mi propia vida. En ese pequeño, pero muy poderoso país conocí su talento y AMOR por las artes, la música, la palabra escrita, la palabra hablada, los idiomas, la lírica, los versos, la psicología, la pedagogía, las enseñanzas y todo lo constructivo y bello.
Lo que más marcó mi vida o ha sido la causa de estas obras y de mi encuentro íntimo conmigo misma, con mi verdadero Ser, fue mi estancia en Barcelona donde no sólo aprendí más sobre los Arquetipos, la Geometría Sagrada, el Poder del YO SOY, la Cuarta Dimensión y conoció a los Maestros y Seres de LUZ desde otra perspectiva, una muy mía, sino que encontré a Seres que han marcado y cambiado mi vida para siempre, las que hoy en día son mis amigas/-os, familia y confidentes en las obras y Creaciones Divinas, en las que me aventuro cada día, para purificar mi Ser, elevar frecuencia, mi vibración, mi Espíritu e instalar su Vida en la Verdad de la Eternidad Divina.
De ahí han nacido las inspiraciones, para cada letra de los versos y las obras que al mundo con AMOR se entregan, desde la Fuente del Ser, de mi Ser Interno, de mi Verdadero Ser, mi Ser Espiritual.
Hoy en día sigo viviendo plenamente en el Momento Eterno del Ahora de su Vida Espiritual y de mi vida en todos los planos en la que se manifiesta.
Eternamente engrandecida.
Eternamente entregada.
Eternamente agradecida.
Brindando el mejor servicio posible a la VIDA, al AMOR.
